|
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares convoca y organiza los PREMIOS CIUDAD
DE ALCALÁ, de los cuales se llevan cumplidas 41 ediciones en 2010. Con 41 años
tras sí, los Premios cuentan ya con una historia propia, vinculada al desarrollo
social, cultural y político de la ciudad; los Premios se han ido adaptando a una realidad
de la que son a un tiempo testigos y partícipes.
En toda la década de los 70 y los primeros 80 del pasado siglo XX los Premios y su entorno
suponían la principal actividad cultural de la ciudad. En 1970 se crean los Juegos
Florales, que al poco generaron a su vez los Juegos Florales Infantiles y Juveniles; correspondían
a una tradición decimonónica interrumpida por décadas de sequía cultural,
por lo que, cuando renacen en 1970, lo hacen ya fuera de su tiempo y su
contexto. Se convocan como prólogo de las Ferias y Fiestas populares del 24 de agosto,
se vinculan a la elección de una Reina y su corte de Damas de Honor y tienen un carácter
elitista, ajeno a las expectativas culturales de la mayoría de la población.
Por aquellos años los Premios se convocan en las modalidades de poesía, prosa (en
sentido genérico), pintura y cine aficionado. En 1974 se desvinculan de las Ferias y
Fiestas, y forman el núcleo fundamental de las Jornadas Cervantinas de Octubre
(había otras, netamente musicales, en el mes de abril).
La gala de estos premios se celebraba en el Paraninfo de la Universidad Cisneriana y
para presidirla se designaba a una joven proclamada Musa Complutense, a la que
acompañaban otras nueve musas, cada una propia de un arte.
En ese momento la especialidad de Cine aficionado se independiza, dando origen al
Festival de Cine de Alcalá de Henares. La modalidad de poesía es de tema libre, mientras
que la de prosa debe versar sobre Alcalá de Henares, en sentido amplio, y la de
pintura lo ha de hacer sobre el Quijote. En 1976, se vincula una especialidad que no
habrá de durar mucho tiempo, como es el Trofeo Mundial de la URE (Unión de Radioaficionados
Españoles). Para todos ellos el galardón era una estatuilla en oro o
plata del Quijote, aparte del correspondiente premio en metálico.
Sí conviene recordar que siempre fueron unos premios abiertos y que, desde un primer
momento la organización cuidó especialmente de la solvencia intelectual de los Jurados.
También desde el principio se prestó atención, aunque de manera irregular, a
la edición de los trabajos literarios, y a la realización de una exposición con los seleccionados
en pintura.
En el año 1979, la llegada de los ayuntamientos democráticos supuso un cambio importante
en la convocatoria de los Premios. Se mantiene la modalidad de Poesía, la
de Prosa se desdobla en Narrativa e Investigación Histórica, esta última vinculada temáticamente
a Alcalá de Henares. Por último, la modalidad de Pintura se declara de
tema libre.
Los trabajos premiados en las modalidades de Poesía, Narrativa e Investigación Histórica,
se publican en volúmenes individuales, dando origen a las colecciones Alcalá-Poesía, Alcalá-Narrativa y Alcalá-Ensayo, respectivamente. La modalidad de Pintura da ocasión a una exposición colectiva con 20 ó 30 obras seleccionadas, y al año, a otra
individual del ganador; y ambas exposiciones a sus correspondientes catálogos, disponiendo
para estas exposiciones de la Casa de la Entrevista y la Capilla de Antezana
y Oidor como espacios apropiados.
|