• Inicio_
  • Mapa web_
  • Callejero_
  • Versión móvil_
  • Texto pequeño Texto grande

Inicio -> Ciudad -> Alcalá de las Tres Culturas -> La Ciudad Cristiana

El Estudio General y la Universidad

Volver Imprimir Compartir

Colegio de Málaga

"En Alcalá hay Universidad fundada por Francisco Jiménez de Cisneros, Arzobispo de Toledo y Cardenal, que embelleció mucho este lugar, estableciendo las cátedras en las que se leen las asignaturas en Latín, y no como en el resto de España, en cuyas universidades se explica en castellano"

Andrea Navagero, Viaje por España, 1524.

La primera referencia histórica alusiva a la creación de estudios en Alcala la encontramos en tiempos del rey Sancho IV. En un documento signado en la ciudad de Valladolid, a 20 de mayo de 1293, el monarca otorgaba los privilegios fundacionales del Estudio General de Alcalá de Henares:

"[...] tenemos por bien a hazer Estudio de Escuelas Generales en la Villa de Alcala. Y porque los maestros y los escolares ayan voluntad de venir y a estudio, otorgamosles que hayan todas aquellas franquezas que a el Estudio de Valladolid. Et mandamos, e defendemos, que ninguno no sea osado de les hazer fuerza, ni torto, ni demas a ellos, ni a ningunas de sus cosas, ca qualquier que lo hiciese pecharnos y á, en pena mil maravedis de la moneda nueva, y a ellos todo el daño y menoscabo que por ende recibiesen doblado [...]"

Uno de los personajes más importantes de la época, y a la postre artífice de la concesión regia que se realizaba para Alcalá de Henares, fue sin lugar a dudas el Arzobispo toledano Gonzalo García Gudiel, tal y como aparece inserto en el documento fundacional citado, al indicarse claramente "por ruego de don Gonçalvo".

Gonzalo Pérez o Pétrez -forma con la cual siempre firmaba los documentos- nació en Toledo aproximadamente entre los años 1235 y 1240. Gran amigo y confidente del monarca, al que acompañó siendo infante en sus estudios en París, es nombrado Canónigo de Toledo en 1255, y cuatro años más tarde obtiene licencia para estudiar derecho civil durante cinco años, con toda probabilidad en la italiana ciudad de Bolonia. En 1262 es nombrado por el Papa Deán de Toledo, obteniendo un año después nuevamente una dispensa por tres años para cursar estudios de teología. Esta sólida e importante formación intelectual le permite desarrollar una fulgurante carrera profesional: persona de confianza de rey Sabio, es nombrado en 1275 Obispo de Burgos, y el 3 de mayo de 1280 será elegido Arzobispo de la poderosa Mitra Toledana, si bien no tomará posesión de forma inmediata debido a los diferentes problemas financieros que le retenían fuera del Reino de Castilla, llegando incluso a ser excomulgado en 1283 por impago de deudas. Una vez liquidadas éstas, regresa en 1284 a Toledo, coincidiendo con la muerte del rey Alfonso X, e inicia un proceso de restauración en la administración de la archidiócesis.

Su época de plenitud humana, intelectual y política podría ser fijada entre los años 1290 y 1295, cuando decide emprender una importante reforma de las instituciones y del clero. Un aspecto importantísimo -por no decir principal- de esta empresa fue, sin lugar a dudas, la renovación de la formación académica del clero y, posiblemente, ahí es donde deberíamos situar su proyecto institucional de crear un Estudio General en el seno de su arzobispado.

En el siglo XV, el Arzobispo Carrillo hizo construir, en Alcalá de Henares y de su propio erario personal, una casa de estudios encomendada a los Franciscanos. Para ello creó tres cátedras en artes con la correspondiente autorización del Papa Calixto III, que inmediatamente le fue otorgada. Carrillo había sido nombrado Arzobispo de Toledo en 1446 y, desde ese mismo momento, había favorecido a Alcalá de Henares, continuando así hasta el momento de su muerte, acaecida en 1482.

La Ciudad Universitaria del Cardenal Cisneros.

En los últimos años del siglo XV el Cardenal Ximénez de Cisneros fundará de manera definitiva lo que hoy conocemos como Universidad de Alcalá. Esta fundación produce un fenómeno único para la época, de expansión, casi de "ensanche", podríamos decir, de un casco urbano medieval, creando la nueva ciudad universitaria en los arrabales extramuros, al este de la ciudad. En el trazado predomina la gran manzana central de la Universidad y sus colegios, engranados en sucesivos patios, así como los ejes institucionales de las calles de Los Libreros y de Roma, salpicadas de edificios colegiales y conventuales.

Esta trama urbana conecta perfectamente, tras el derribo del antiguo recinto amurallado, con la propia ciudad medieval, resultando finalmente un conjunto urbano que se refuerza con la inclusión de nuevos edificios institucionales.

Estos se localizan y diseñan, en muchos casos con criterios de composición típicamente barrocos, recalcando y rematando perspectivas en la ciudad, con sus características cúpulas, espadañas y chapiteles.

Desde una perspectiva histórica, podríamos definir la Universidad de Alcalá construida por el Cardenal Jiménez de Cisneros como un ejemplo único en la historia de la España del siglo XVI, convertida en modelo imprescindible para otras fundaciones universitarias posteriores. En este sentido, siguiendo el modelo de Alcalá surgieron en España, a lo largo del siglo XVI, otros muchos centros como Toledo en 1520, Baeza en 1538, Oñate en 1542, y Burgo de Osma y Almagro en 1550.

En la proyección, construcción y desarrollo de la Ciudad Universitaria ideada por Cisneros, se presentan unos caracteres muy diferenciados respecto a los supuestos planteados en otras universidades: en la Ciudad Universitaria de Alcalá posee un carácter unitario, por su inmediata ejecución, la ausencia de condicionantes urbanos ajenos al mismo, el poder político del fundador y la enorme cantidad de recursos destinados para tal finalidad. Será el 22 de septiembre de 1496 cuando se formalice ante el Notario Gómez de Toledo la carta de compra de una calle, cerca del Monasterio de San Francisco, en donde se erigiría un colegio universitario bajo la advocación de San Ildefonso. Éste, fundado en 1508, constituirá el núcleo de la idea Universitaria de Cisneros y, al mismo tiempo, será el patrocinador de las necesidades económicas de los colegios menores, tal y como dispone el Cardenal en 1513, como colofón a la idea de conjunto de una Universidad del nivel perseguido.

Será a lo largo de los años 1510-1512 cuando se realizará el más significativo proceso de creación de la Alcalá Universitaria y, con ello, la transformación urbana de la villa, que se prolongará durante los siglos XVI y XVII, constituyendo la última y definitiva etapa de crecimiento de la ciudad monumental. En este sentido, nos indica Castillo Oreja:

"[...] si durante el siglo XVII la ciudad fue adquiriendo la fisonomía universitaria que le caracteriza, gracias a la construcción de numerosos edificios en el ámbito de la Universidad y en el resto de la villa, fue a lo largo del siglo precedente cuando quedó prefijado todo el desarrollo ciudadano, que hizo posible las remodelaciones efectuadas por la intervención urbanística del periodo de los Austrias [...]"

  • Plaza de Cervantes 12. 28801 Alcalá de Henares (Madrid) Teléfono: 91 888 33 00
  • Contacto
  • RSS RSS